Mi baño ritual de inicio de año

Este sábado, renací en estas aguas cristalinas, para después caminar
durante 6h por la montaña.

Fue mi propio Ritual de inicio de nuevo ciclo

Como algunas ya sabéis, este final e inicio de año vino marcado con un proceso que se manifestó en una gran infección en el    interior de mi muela. Toda infección implica culpa, castigo y creencias relacionadas con ello. Después de esto, vino el desajuste de mi flora intestinal y vaginal con el que aún estoy lidiando. Sigo macerando.

Para mí, internamente, ha sido como tocar fondo en varios aspectos de mi Vida

Hasta ahora, no tuve la Fuerza para realizar este baño-ritual que tanto me ha ayudado.

Simplemente no sentía esa Fuerza. Estaba en un momento de incerteza y me lo permití porque se con todo mi Corazón que para encontrarte primero debes perderte. Después de la duda siempre viene la certeza. Una Mujer Sabia me recordó que en la oscuridad más profunda de la noche empieza a emerger la luz del día.

Y es que en el fondo: sí sabía.
Como todas siempre sabemos.

Las aguas me bendijeron y me hicieron recordar mi fortaleza.

Sentí que traspasé un Umbral importante.

Ir más allá de la pereza, del apalanque y del “no puedo”
es siempre un punto de inicio y de propulsión

Conviene recordar que el baño en el río ha sido un ritual de purificación en infinidad de tradiciones desde el inicio de los tiempos. Necesitamos volver a trazar las rutas que nos devolverán a nuestro Hogar.

El Agua está viva, como lo estoy yo y como lo estás tú. Es un Ser de increíble Sabiduría. Ese Agua, que baja de las Montañas nevadas, trae consigo los códigos Sagrados del Ciclo Vida/Muerte/Vida.

Para mí es pura Medicina.

No conozco mejor terapia que ésta.

La Naturaleza es mi mejor Maestra. Con su impecable ejemplo me desvela todas sus enseñanzas, sin mediar palabra.

Emergió en mí la Mujer Oceánica
de dos mil millones de años

Vi mis garras y pezuñas, mis sentidos se afinaron como nunca
y reconocí mi capacidad de Transformación.

El Bosque me siguió susurrando. Un árbol enorme me llevó a confiar, los prados extensos y salvajes me recordaron la capacidad de ver a lo grande.

Las Montañas majestuosas me recordaron
la Dignidad que todas necesitamos,
estemos en el momento en el que estemos

El río me acompañó en algunos tratos y su continuo fluir me inspiró como sólo él sabe hacerlo

Al cabo de unas horas, la nieve lo cubrió todo de un extenso manto blanco


Ahora si puedo empezar este nuevo año: con energías renovadas y puestas al servicio de mi propia Vida para así seguir ofreciendo al Mundo esto que tanto amo.

Gracias por formar parte de este camino,

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